Capítulo 42 – Aquellas otras peñas desaparecidas de los años 50

Tal como ya se ha comentado en otros capítulos anteriores, las peñas volvieron a emerger con fuerza a raíz, en primer lugar, de las bodas de oro del Club y, posteriormente, con la lenta recuperación económica de la sociedad y el gran equipo de las Cinco Copas de los años 50. Una época que representa el tercer impulso del Movimiento de Peñas del FC Barcelona.

Desgraciadamente, no han podido llegar a nuestros días todas aquellas que se crearon. De algunas que desaparecieron con el paso de los años se encuentra información; de otras simplemente se sabe que existieron; y de otras no hay ninguna noticia hasta el momento. No obstante, algunas de las que se tiene constancia aparecen en un cuadro que 42 peñas regalaron a la directiva del FC Barcelona. De la mayoría de estas peñas, creadas en los años 50, ya no se ha sabido nada, aunque en su día tuvieron un peso específico, tanto en la inauguración del Camp Nou, donde algunas contribuyeron económicamente, como en años posteriores.

Peñas desaparecidas en Cataluña

Algunos ejemplos de estas peñas emblemáticas son la Peña Alirón, la Peña Barça de Reus, fundada en el año 1950 y de la cual no se ha podido encontrar ninguna referencia entre los barcelonistas de la capital del Baix Camp. Y es muy importante, porque eso la convertiría en la peña más antigua fuera de Barcelona creada después de la guerra. También la Peña Azulgrana es todo un misterio, y no se ha podido averiguar si tenía alguna relación con aquella antigua Peña Azulgrana de la cual el equipo de fútbol visitó en Igualada a finales de los años 50, lo que la convertiría en la segunda que sobrevivió a la Guerra Civil. No obstante, el nombre es lo suficientemente común como para pensar que no se trate de la misma.

Otros ejemplos fueron la emblemática Peña Barcelonista Canaletas, situada en el corazón del barcelonismo, o de la misma esencia originaria de las peñas barcelonistas, el Círculo Barcelonista, del cual no sabemos si tiene algo que ver con un Cercle Barcelonista que actuaba en la Segunda República. También está la Peña Barcelonista de Gracia, fundada en 1955; la Agrupación Barcelonista de Horta, del año 1959; la Peña Deportiva Nou Camp; la Gran Peña Barcelonista de Barcelona, fundada en 1955; o la Peña Barcelonista Segarra, en honor al que fue el gran capitán del FC Barcelona.

Fuera del cuadro expuesto, cabe destacar también –a través de nuestro compañero y colaborador Joan Vinyals y su colección “pinspenyes”– la existencia de una serie de peñas de las que tan solo sabemos que existieron. También se desconoce cualquier otra actividad que no sea la que se desprende del propio nombre de la peña. Son la Peña Barcelonista Barcino (1948), la Peña Barcelonista Olivella (1957), la Peña Eulogio Martínez (1957) y la Peña Evaristo de Macedo (1958).

La dificultad de las peñas en plena dictadura

Para terminar con las peñas fundadas en los años 50, cabe destacar un hecho que desmiente las teorías que afirmaban que la primera peña fuera de los Países Catalanes fue la Peña Barcelonista de Avilés (Asturias) en el año 1960, actualmente inactiva. Hace poco, se descubrió que la primera peña que existió en el resto del estado español fue la Peña Blaugrana Santa Cruz de la Palma en Tenerife, con el número de credencial 389 según unas fuentes, y con el 774 según otras. La fecha de fundación se remonta tres años antes que la de Avilés: 1957.

También cabe destacar que, en aquellos tiempos, las peñas con fines sociales tenían más problemas a la hora de ser legalizadas que las peñas con una finalidad únicamente deportiva. Eran tiempos de dictadura donde cualquier asociación era escrupulosamente investigada antes de recibir los papeles legales. Los partidos políticos prohibidos después de la guerra comenzaban a actuar en la clandestinidad y las reuniones de barcelonistas resultaban sospechosas de ocultar cualquier actividad política. Por eso no era extraño que, hasta que una persona adepta al Régimen y con grado de autoridad no diera el visto bueno y buenas referencias al respecto, la oficialidad se retrasara de forma a veces exagerada. De ahí que, en muchos casos, la fecha de fundación de la peña no coincidiera ni mucho menos con la que el Club concedía esta oficialidad. En nuestro caso, siempre hemos intentado considerar la fecha de fundación por encima de cuándo recibieron los papeles estas peñas.