Pocas peñas llevan en la actualidad el nombre del fundador y cinco veces presidente Joan Gamper. Una de ellas la encontramos en Amposta (Terres de l’Ebre). Fundada en el año 1959, en plena época franquista y con Helenio Herrera de entrenador del primer equipo de fútbol, la Penya Barcelonista Joan Gamper d’Amposta es de las pioneras fundadas fuera de las comarcas barcelonesas.
Durante muchos años, aglutinó barcelonistas de todas las Terres de l’Ebre hasta que, poco a poco, cada pueblo creó su propia peña. Todas las comarcas o territorios peñísticos tienen una peña madre a partir de la cual se han ido creando todas las demás, y Amposta representa este punto neurálgico de expansión peñística en todas las Terres de l’Ebre, e incluso otras del norte de Castellón y que siempre han estado vinculadas a este territorio.
Desde su fundación ha tenido siete presidentes: Joan Curto, Angel Obiol, Ricard Rebull, Jordi Monllao, Dani Centelles, Miquel Àngel Beltran y Òscar Calvet. A pesar de pasar por momentos muy difíciles a lo largo de su historia, actualmente es una peña muy activa, con más de 600 asociados que cada año organizan actos culturales y solidarios. Los viajes a Barcelona cada día de partido, ofreciendo un autocar a todos los barcelonistas, ha sido siempre una de las características históricas tanto de la PB Amposta como de las otras que se han ido creando a lo largo de los años.






La ciudad de Amposta
Amposta es la capital de la comarca de El Montsià y la segunda ciudad en número de habitantes de Les Terres de l’Ebre. Es el municipio con más extensión de la comarca y de él dependen dos entidades descentralizadas como Balada y el Poble Nou del Delta. El principal sector de la economía de la ciudad es el agrícola, sobre todo con el cultivo del arroz. Actualmente, también los sectores industrial y turístico han cogido mucha importancia y son pilares importantes de la economía.
La ciudad tiene como principal atractivo su puente colgado sobre el Ebro, que comenzó a construirse en 1915 y finalizó en 1921. En su momento, fue el segundo puente colgado del mundo con hormigón armado tras el puente de Brooklyn, en el que se inspiró su ingeniero, Jose Eugenio Ribera. El puente fue bombardeado por las tropas fascistas italianas durante la guerra civil española y partido por la mitad el 10 de marzo de 1938.
Cabe destacar las fiestas mayores que se celebran en la ciudad por los alrededores del 15 de agosto y también la fiesta del mercado en la plaza, que recrea la ciudad durante el final del S.XIX, a principios del mes de mayo. Dada su proximidad a la Comunidad Valenciana, hay una gran tradición de bandas de música que aglutinan a muchas personas de diferentes edades de la población. La ciudad tiene dos bandas de música de gran calidad y mucha tradición: la Lira Ampostina (La Lira), fundada en 1917, y la Unión Filarmónica (La Fila), fundada en 1918. Durante los días de fiesta mayor, es tradición que estas bandas recorran las calles de la ciudad durante la mañana tocando sus piezas musicales.
Amposta destaca por estar entre dos grandes parques naturales, el Parque Natural del Delta del Ebro y el Parque Natural de Els Ports. Todo este territorio ha sido declarado reserva de la Biosfera por parte de la UNESCO. También destaca la superficie de playa que tiene la población delante de la urbanización Eucaliptus, donde dispone de 4,5km de arena fina y muy amplia. Al encontrarse en una gran zona húmeda y creada a base de los sedimentos del río Ebro, encontramos muchas lagunas y colmillos en su término municipal, como pueden ser L’Encanyissada, La Tancada o Els Ullals de Baltasar, de gran interés paisajístico y de fauna autóctona.
En lo referente a la parte gastronómica, es evidente que el ingrediente por excelencia es el arroz, pero también destacan los productos típicos del Delta como por ejemplo la anguila en todas sus variedades, en zumo, frita, chapadillo, ahumada… Amposta dispone de establecimientos hoteleros, campings y gran variedad de alojamientos rurales que podemos encontrar en el término, ya sea en medio de los arrozales, como en el Poble Nou del Delta, donde hay gran cantidad de casas de campo, como en todos los demás lugares del extenso término municipal.