El viaje por las peñas nacidas durante la década de los 60 comienza con la Penya Barcelonista de Santa Coloma de Gramenet. Tal y como explican desde la propia peña, esta nace en el año 1960 con voluntad de servicio a una ciudad carente de todo.
Santa Coloma de Gramenet acoge una densidad de población que supera sus capacidades territoriales y de recursos asistenciales, generando una imparable necesidad de cohesión social para salir adelante. En el verano de 1959, durante las fiestas populares del barrio del Raval, un grupo de amigos barcelonistas decide ampliar sus encuentros en el Bar Roque proponiendo establecer una sede social que diera entidad a sus colores. La motivación es compartir amistad, objetivos y experiencias, con el hilo conductor del apoyo mutuo y la certeza de saberse parte de un todo. Esta treintena de personas jóvenes, que apenas comienzan a dirigir sus vidas, apuesta también por integrarse de pleno derecho en una gran familia que trasciende fronteras y donde todo el mundo tiene cabida.
Crecimiento de la peña
Las actividades constantes y periódicas vinculadas a los partidos de fútbol, las excursiones y la dinamización del barrio hacen crecer a la PB Santa Coloma de Gramenet y establecerse en un local más grande, el Bar Avenida (Sport), donde permanecerá cerca de veinticinco años. Destaca la organización de salidas deportivas y culturales por toda Cataluña, España y más allá, coincidiendo con finales de Copa, Recopa (Basilea) y Champions (Londres, Roma, Atenas y Berlín).
En 1985 se consigue el primer local social de alquiler, la actual sede de la calle Monturiol, una casa en pésimas condiciones en la que todo el mundo se implica como puede para rehabilitarla y poder celebrar un 25º aniversario solemne y emotivo. Siguen siendo tiempos de lucha, solidaridad y complicidad con muchos otros colectivos vecinales, infantiles o juveniles, de fuerte arraigo en el barrio del Raval y en toda la ciudad de Santa Coloma.
Se llega a contar con más de 600 peñistas, con familias enteras que quieren formar parte y dar apoyo a la PB Santa Coloma de Gramenet. Mención imprescindible para el entonces presidente, Jaume Francàs, que encabezó la entidad durante 37 años. Y, a partir del año 2000, Antoni Blanco, que estuvo 15 años en la presidencia y lideró la conmemoración del 50º aniversario de la peña, con gran repercusión en el mundo blaugrana.
Acció social al seu municipi
También cabe hacer una mención especial a la organización y desarrollo, hace unos años, de la actividad “Futbol Net” en la ciudad, juntamente con el FC Barcelona, el Ayuntamiento y la PB Santa Coloma de Gramenet. Asimismo, se coordinaron torneos de fútbol sala y de ajedrez, entre otros. Además, se participa de manera continuada en diversos actos y actividades interculturales, deportivas y recreativas del Raval —barrio donde sigue ubicada la peña—, como la feria de entidades “Ravaleando”, la “Fiesta de la Primavera” y las fiestas mayores “Festa Popular del Raval”, que han alcanzado ya su 70ª edición.
En relación con “Futbol Net”, destaca un proyecto conjunto con la Escuela Tanit surgido tras detectar las dificultades de las familias para acceder a actividades extraescolares para sus hijos e hijas. Ante esta situación, se consideró urgente profundizar en la necesidad de estos recursos en el barrio y hacer propuestas de continuidad. Así, la peña se siente enormemente útil a la hora de visibilizar, comunicar y luchar por mejorar la vida de las personas más desfavorecidas.
Una historia muy rica
La entidad es el equilibrio perfecto entre madurez y fortaleza, memoria e historia, orgullo y humildad, propia de quien siempre ha dado todo sin esperar nada a cambio. La Penya Barcelonista Santa Coloma de Gramenet, igual que el propio Club y el contexto social en el que nos movemos, ha vivido etapas bien diferenciadas. Actualmente se encuentra en plena remontada, haciendo visibles de nuevo las raíces inconfundibles de convivencia y solidaridad con el entorno, y contribuyendo al despliegue de la cohesión en todos los ámbitos sociales.
Los archivos en las estanterías húmedas de la peña contienen verdaderas joyas que el tiempo ha puesto en valor. Documentos irrepetibles de las etapas históricas vividas que hoy se deshacen en el calor de unas manos ávidas de saber cómo fueron los inicios de esta aventura. Permanece la memoria de quienes nos han dejado, plasmada en la antigua bandera que bordó una joven peñista.
