Capítulo 52 – Penya Barcelonista d’Olesa

El Baix Llobregat fue uno de los primeros impulsos en el mundo de las peñas del FC Barcelona, y Olesa de Montserrat fue una de las primeras poblaciones de la comarca que apostaron por sacar adelante la creación de una peña social en un ambiente complicado para este tipo de asociaciones: la Penya Barcelonista d’Olesa. Su presidente, Antoni Pérez, nos ofrece información sobre la peña y la ciudad de Olesa.

Más de 60 años de historia

Fundada en 1963, la Penya Barcelonista d’Olesa es la casa de los culés en el municipio. Movida siempre por valores como el respeto, el esfuerzo, la ambición, el trabajo en equipo y la humildad, la peña busca desde su creación dinamizar la vida social y deportiva de la villa con la organización de actividades y la creación de un espacio donde compartir la pasión por el Barça y el buen fútbol. El 27 de junio de 1987, la entidad celebró el cuarto de siglo de vida con un emotivo acto en el Parque Municipal de Olesa, donde se inauguró un monumento para celebrar la labor realizada durante 25 años por la peña olesana.

El 8 de junio de 2013, la entidad azulgrana local alcanzó los 50 años, una efeméride que celebró con una fiesta azulgrana en las instalaciones deportivas municipales. La cita contó con la presencia de Jordi Cardoner i Casaus, entonces vicepresidente del club; Paco Clos, exjugador y miembro de la Agrupació Barça Jugadors; Pau Vilanova Vila-Abadal, entonces directivo responsable de la Comisión Social del club; Antoni Pérez, presidente de la PB d’Olesa; y Vicens Notari, presidente de la Federación de Peñas del Baix Llobregat. Como muestra de agradecimiento del municipio por medio siglo de trabajo de la peña, también asistieron el entonces alcalde de Olesa de Montserrat, Salvador Prat, y el segundo teniente de alcalde, Pere Planas. Ambos quisieron colaborar en aquella fiesta azulgrana.

Sobre Olesa de Montserrat

Olesa de Montserrat es un municipio situado a los pies de la montaña de Montserrat, en la cabecera de la comarca del Baix Llobregat y dentro de la subcomarca del Montserratí. Su ubicación privilegiada, entre Barcelona y el Monasterio de Montserrat, lo ha convertido en un lugar con una rica historia, una gran tradición cultural y un destacado patrimonio arquitectónico, festivo y natural.

Uno de los elementos más emblemáticos de Olesa es la Torre del Reloj, catalogada como Bien Cultural de Interés Nacional. Situada en la plaza Nova, en el casco antiguo y muy cerca de la iglesia parroquial, esta construcción destaca por su origen medieval y por las características propias de una torre de defensa vinculada antiguamente a un castillo. A lo largo de su historia también tuvo la función de prisión municipal, desde el siglo XVIII hasta inicios del siglo XX, lo que refuerza su valor histórico dentro del municipio.

Olesa es conocida en toda Cataluña gracias al Teatre de La Passió, sede de una de las representaciones más importantes de la cultura popular catalana: la Pasión y muerte de Jesús. El edificio actual se inauguró en 1987 después de que el teatro anterior fuera destruido por un incendio. Diseñado por el arquitecto Joan Baca i Pericot, dispone de un aforo de casi 1.500 espectadores. Su principal atractivo es el enorme escenario de 782 metros cuadrados, considerado uno de los más grandes de Europa, así como una boca escénica de 31 metros de anchura, entre las más grandes del mundo. Además, cuenta con modernos mecanismos técnicos que permiten realizar cambios de escenografía de manera rápida y espectacular.

Otro elemento destacado es el Portal de Santa Oliva, el único portal conservado de los que antiguamente protegían la villa. Construido a finales del siglo XVI, se encuentra en la zona norte del casco antiguo. En el siglo XVII se añadió una capilla dedicada a Santa Oliva de Palermo, patrona del municipio desde 1664. Las reliquias de la santa, llegadas dos años más tarde, aún se conservan en el Archivo Parroquial. La devoción a Santa Oliva continúa muy viva y constituye uno de los elementos identitarios más importantes de la población.

Las raíces agrícolas de Olesa también son muy significativas. Destaca especialmente el cultivo de la variedad de olivo palomar u olesana, exclusiva del municipio. De este olivo se obtiene el prestigioso Aceite de Olesa, comercializado bajo la marca Oulesa. Este aceite es apreciado por su suavidad, su bajo grado de acidez y su elevado contenido en ácido oleico. Está especialmente recomendado para el consumo en crudo, ya que potencia el sabor de los alimentos. Su calidad ha sido reconocida a lo largo del tiempo con diversos premios y distinciones internacionales, e incluso existe la tradición que afirma que era el aceite preferido del rey Fernando VI.

En cuanto a las tradiciones festivas, una de las más singulares es la Festa dels Miquelets, celebrada durante la primera semana de septiembre. Esta festividad recrea los acontecimientos de la Guerra de Sucesión (1705-1714) que tuvieron lugar en el municipio. Durante varios días se llevan a cabo actividades culturales, conferencias, exposiciones y talleres. El momento culminante llega con la recreación histórica de dos campamentos militares, uno austracista y otro borbónico, así como batallas, mercados barrocos y escenificaciones que transforman completamente la villa. También destaca el homenaje a los 158 soldados austracistas muertos en Olesa durante el conflicto.

La Fiesta Mayor, celebrada alrededor de San Juan, es otra de las citas más esperadas por los olesanos. Además, el 10 de junio tiene lugar la Diada de Santa Oliva, fiesta local dedicada a la patrona. Durante esta jornada, las calles se engalanan con flores y se organizan actividades populares, música, actos religiosos y una tradicional ofrenda floral en la que participan entidades y autoridades. Las danzas, las sardanas y los gigantes contribuyen a crear un ambiente festivo muy participativo.

Entre las tradiciones más originales destaca la celebración de los Misterios, única en Cataluña. Consiste en la exposición de once imágenes que representan diferentes episodios de la Pasión y muerte de Jesús en casas y locales del municipio durante la Semana Santa. La festividad se complementa con actos religiosos y culturales como conciertos, misas, el baile de la Moixiganga, el Vía Crucis y la Ruta de los Misterios. Esta ruta permite a los visitantes descubrir las figuras a través de un itinerario urbano que combina patrimonio, arte y espiritualidad.

Finalmente, Olesa de Montserrat disfruta de un entorno natural privilegiado. El municipio está delimitado por el río Llobregat y por las sierras de Sant Salvador de les Espases y Puigventós. Entre estos espacios destaca el Espai Natura Puigventós, una zona de gran valor paisajístico, geológico y ecológico. Su proximidad al río y al macizo de Montserrat ofrece paisajes de gran belleza y una notable diversidad natural, lo que lo convierte en uno de los principales atractivos medioambientales del municipio.

En conjunto, Olesa de Montserrat es una población que combina patrimonio histórico, tradiciones populares, cultura, gastronomía y naturaleza, lo que la convierte en un referente destacado dentro del entorno montserratino y del Baix Llobregat.