Un centenar de peñistas en representación de 22 peñas se reunieron en Sant Corneli, en el término municipal de Cercs, para participar en el II Memorial Joan Casals, un homenaje a la figura del “Avi del Barça” cuando se cumplen poco más de dos años de su fallecimiento. En esta segunda edición, el evento estuvo organizado por la Penya Blaugrana La Baells-Cercs, con la colaboración de la Federació de Penyes del Bages, Berguedà i Cerdanya, la PB Guardiola de Berguedà y el Ayuntamiento de Cercs.
El acto institucional comenzó con el descubrimiento de una placa conmemorativa de los 50 años de la celebración del partido benéfico entre el Barça y el Barça Atlètic, celebrado a raíz del accidente en la “Mina Consolación” de Fígols en 1975. Esta tragedia causó treinta víctimas entre los obreros que trabajaban allí, y toda la recaudación del partido entre ambos conjuntos azulgranas se destinó a sus familias.
Acto de memoria histórica
A continuación, se llevó a cabo un acto de memoria histórica en recuerdo de Joan Casals. En primer lugar, el periodista Arcadi Alibés le dedicó unas palabras de homenaje, subrayando la importancia de su figura dentro del movimiento barcelonista. Después, el historiador Pol Navarro explicó con detalle el contexto y las consecuencias del citado accidente en la mina de Fígols. Finalmente, Antonio Olmo, exjugador y miembro de la Agrupació Barça Jugadors, ofreció su testimonio personal sobre su participación en aquel partido benéfico de hace medio siglo.
El acto continuó con la intervención de varios representantes del mundo peñístico e institucional, como Toni Valverde, presidente de la Federació de Penyes del Bages, Berguedà i Cerdanya; Salva Torres, vicepresidente de la Confederació Mundial de Penyes; el citado Antonio Olmo; Jordi Casals, directivo del FC Barcelona; Esteve Ripoll, presidente de la PB La Baells-Cercs; y Urbici Malagarriga, alcalde de Cercs. La clausura corrió a cargo de Joan Casals, hijo del Avi del Barça, que expresó su agradecimiento a todos los participantes.
La jornada se cerró con una comida de hermandad en el Restaurante Santa Bàrbara, en Sant Corneli. Fue el punto final a una jornada cargada de emoción, memoria y barcelonismo, que volvió a poner en valor la relevancia que Joan Casals tuvo dentro del movimiento barcelonista en general y de las peñas en particular.



